Nutrición

La Nutrición, entiende todos los procesos que ocurren en el organismo mediante los cuales, utiliza unos compuestos químicamente definidos, llamados Nutrientes, los cuales recibe el individuo, a través de los alimentos.
La Nutrición procura satisfacer las necesidades energéticas que el organismo requiere, cubrir las necesidades del crecimiento a fin de formar y mantener las nuevas estructuras, y llevar a cabo todos los procesos que requieren energía o formación y mantenimiento de las mismas mediante complejos mecanismos de regulación. La garantía para cumplir todos los objetivos de la nutrición requiere varios elementos que en forma armónica deben tenerse en cuenta:
Los nutrientes deben suministrarse en cantidades adecuadas, evitando alguna deficiencia de de cada componente nutricional, tal el caso de aquellos denominados esenciales. Asimismo hay que evitar excesos de nutrientes. Los nutrientes energéticos deberán suministrarse equilibradamente junto con la actividad física a fin de mantener un peso saludable.
Los alimentos no son simples elementos nutricionales, sino que pueden intervenir, también, en la prevención y promoción de la salud. No hace muchos años que se determinó el contenido calórico en proteínas, lípidos y glúcidos de los alimentos; y, sin embargo, ya se están obteniendo nuevos descubrimientos indicando la complejidad bioquímica de muchos ellos y su repercusión no sólo nutricional, sino también funcional y hedonística.
Actualmente, los hábitos dietéticos de nuestras naciones tienen una mezcla que en ciertos casos favorece la deficiencia de nutrientes y en otros su exceso, generando finalmente un desequilibrio nutricional. Es bien sabido que existe un una relación de causa y efecto entre la dieta y las enfermedades crónicas; conforme varios análisis en estudios de laboratorio, clínicos, epidemiológicos y ecológicos. Sin embargo, dista mucho de ser sencilla la relación entre dieta y enfermedad. Mientras que los clásicos síndromes de deficiencia de nutrientes podrían originarse por ausencia de un único nutriente, las causas de la enfermedad crónica abarcan una gran variedad de elementos genéticos, dietéticos, conductuales y ambientales. Muy probablemente, los factores socioculturales, entre los que se incluyen la aceptación dietética, tienen también una gran importancia, aunque ciertamente el papel preciso de los alimentos y los hábitos dietéticos en la etiología de la enfermedad es difícil de determinar.
Por tanto, parece lógico pensar que unas recomendaciones dietéticas preparadas por expertos, deberán entrar a formar parte del contexto global de la medicina del futuro, siempre que se incorporen dentro de unas estrategias que sean fácilmente entendidas y adoptadas por los consumidores. Tampoco deberán sustituir a todo el gran contexto de la educación nutricional que es una parte importante de la política sanitaria de una comunidad o de un país.